martes, 30 de diciembre de 2014

Consejos de aves

Antes de Navidad me topé con alguien muy singular, una señora, madre de seis hijos que me advirtió que no coma pollo, ¿por qué? según ella estas aves son alimentadas con hormonas que hacen que las mujeres sean más fértiles.
Me aconsejó que no me case, y también me dijo que no coma pollo.
Me dijo que en el matrimonio el esposo es un hijo más, me habló de su vida, de sus hijos y de las vacaciones de verano.
Es una señora encantadora, muy amable y con una sonrisa tan tierna como la que tienen cada una de nuestras abuelas.
Realmente pase un buen rato en el bus, me encantó la energía con la que me hablaba y me hizo reír, no sé cuan cierto sea el dato del pollo, ni si el matrimonio este en mi lista.
Sé que me mencionó su nombre y lamento tanto no recordarlo, espero que haya pasado unas lindas fiestas junto a sus 6 hijos y probablemente sus nietos.
Voy a informarme sobre el tema de los pollos, si algún día nos volvemos a ver espero poder contarle la verdad sobre el pollo.
Gracias por una buena charla y un memorable viaje en bus.
Phase.


P.d: Si alguien sabe algo sobre la teoría del pollo, déjeme saberlo.

Bolsas de Té

Querido señor con los bolsillos llenos de bolsas de té:
        Usted alegro mi día hace ya como unos 3 meses atrás; ambos viajábamos en el bus cuando de pronto a mí se me cayó el dinero, y recogerlo se me hizo imposible, usted lo hizo por mí y en medio de esta acción 3 bolsas de té cayeron de su bolsillo. Fue singular. Usted también las recogió y con una lástima me dijo: "Estas ya se echaron a perder", no estaba segura de si usted esperaba una respuesta o no, pero la verdad es que yo también sentía lástima. Amo el té.
Viajamos juntos alrededor de 20 minutos, y en esos veinte minutos deduje que era una persona especial, y me pregunté ¿qué hacía con tanto té en los bolsillos?
Llevaba una gabardina crema y pantalones de vestir negros, usaba un sombrero negro o al menos así me gusta recordarlo, en esos 20 minutos imaginé cientos de hipótesis del porqué llevaba el té en los bolsillos, distrajo mis pensamientos de cosas que me preocupaban demasiado y se lo agradezco.
Suelo pensar mucho las cosas y eso nunca termina bien, al menos no para mí.
Espero que este bien, ¿alguien más se habrá topado con él?
Phase.

Jazz en la calle

Hay un par de personas que tocan el saxofón en el camino por el que paseo mi perro, o al menos eso creo. Los he escuchado ya varias noches, nunca he llegado a ver sus rostros.
Solo tocan en la noche, nunca en la mañana o en la tarde, solo en la noche. Y es algo tan mágico escucharlos, es como si el ambiente cambiara y ya no solo caminara con mi perro en este mundo; el tiempo, el lugar y la forma en que me siento cambian con las notas.
Hoy tuve el placer de escucharlos una vez más, el jazz tiene algo mágico, estaba totalmente perdida pensando en mis desgracias y las cosas que habían sucedido en el transcurso del día, que las suaves notas me golpearon mucho más fuerte. Estaban tocando un melodía un poco más rápida de lo que usualmente tocan, pero mucho más emotiva. Sentí que era lo que el destino me regalaba por tal mal día que tuve.
No me iba a tirar al piso y llorar, aunque mis emociones luchaban para que lo hiciera, pero agradecí que estuvieran ahí ese día. Ese par de extraños me hicieron calmarme y caminar con la cabeza en alto, cosa que no hacía hace un par de días.
La música tiene poder, y si eres de esas personas que no lo cree, no me molestaré en hacerte cambiar de opinión. El día en que unas cuantas notas toquen los más finos nervios de tu cuerpo lo entenderás, el día en que la música se una al mismo ritmo que tu corazón lo entenderás.

La música es una de las cosas más cercanas a la magia en este mundo.
Ese fue mi día, ¿me cuentas el tuyo?,
Phase.